Barra de Carol Urzúa clama: ¡devuelvan el paradero!
Súper cachudos están los vecinos de la población Carol Urzúa, en El Bosque, por la extraña desaparición de la señalética de parada del Transantiago.
El problema surgió hace más de un año, y según lo que indicó María Salazar, nadie cachó lo que pasó con el letrero. "De la noche a la mañana apareció cortado; no sabemos quién fue y por qué lo hicieron. Desde ese momento, el paradero 38 de la calle Los Morros desapareció del mapa", añadió la vecina del sector.
El Agente 004 visitó el lugar y se dio cuenta de que el panorama no es muy bueno para la barra pop. "Para tomar locomoción tenemos que caminar entre tres y cuatro cuadras o esperar con harta paciencia que un chofer se digne a parar y a llevarnos", comentó enojada doña María.
A pesar de que el escenario es entero hostil, los afectados entienden que los conductores de la locomoción colectiva no tienen nada que ver con el asunto. "De repente podemos esperar una micro hasta más de media hora; igual da lata y mucha rabia, pero no los culpo, porque muchos choferes no tienen idea de que acá hace sólo algunos meses había una parada de autobús", parló Mónica Ibarra.
Y la cosa se pone más fea cuando la lluvia se hace presente y no de
ja vivir tranquila a la población. "Son los niños y los adultos mayores quienes la sufren más en invierno, porque se enferman constantemente al terminar siempre mojados", señaló Mónica.
La cosa es de miedo, y lo que desea la barra bosquina es la construcción de un paradero cachilupi en el paradero 38, petición que es bastante complicada, según lo que investigó Yeims Pop, ya que en dicho tramo existe una demanda civil por daños y perjuicios en contra de la Muni por una supuesta expropiación de terreno sin mediación. "Hace meses vinieron a poner un paradero afuera de mi casa, pero no dejé por la demanda que hice. Sé que es necesario, pero si los dejaba, harían lo que quisieran con mi propiedad", relató Marcelo Muñoz.
El Agente 004, no se achunchó con lo que averiguó y partió igual a las oficianas del Transantiago donde le dijeron al toque que no conocían la situación, pero que iban a solucionar de inmediato el tema. Ahora sólo queda esperar la buena voluntad de don Marcelo para que todo quede bacán.

